Me costó muchísimo entenderlo, pero por fin sé que fui creada para crear. No sé hacer otra cosa y no pienso renunciar a lo que me pide el corazón.
Siempre pensé que no era una persona de lo más interesante o divertida, pero últimamente me dicen mucho eso de que me ponga a escribir todas las cosas que pienso porque por alguna extraña razón creen que pueden gustarle a los demás, y aunque sigo teniendo dudas respecto al alcance que esto pueda tener… ¡venga, al lío!

Antes de nada deja que me presente: me llamo Andrea, y si soy sincera nunca me he sentido muy identificada con mi nombre, incluso cuando era pequeña me quedaba mirando hacia la nada y pensando: «soy Andrea… tengo que responder cuando alguien lo pronuncia, pero… ¿realmente ese es mi verdadero nombre?» Wow. Creo que ser capaz de soltar esto fuera de mi cabeza hace que confirme que siempre he sido una persona un tanto rara, no sé si se puede comprender la sensación. A veces siento que hay mucho dentro de mí, algo grande que se escapa de lo material y de lo que entiende mi parte razonable, es como si estuviese viviendo una aventura en esta carcasa que soy con nombre y apellidos, pero no estoy segura de si todo eso define mi verdadero yo. ¿Será mi alma hablando por mí? ¿Será quizá que toda esa parte artística con la que inevitablemente nací me ha engullido por completo y ya no sé discernir nada? ¡Sí, soy una persona muy intensa! Quizá por eso decidí que cuando escribiese y dibujase me crearía una especie de alter ego, alguien que representase a mi verdadera yo y con quien no tuviese miedo de soltarlo todo. Así nació «Reihmatsu», una pequeña extensión de mi misma, con quien me permito firmar mis trabajos, mostrarme de una forma tal vez más distante, aunque si soy completamente honesta nunca me sentí tan libre como ahora.
Además de dibujar de una manera casi incansable, llevo desde hace alrededor de 20 años escribiendo. Eso nos lleva a mi tierna infancia, cuando con más o menos 12 años ya llenaba decenas de libretas y me empezaba a costar salir a la calle para hacer cualquier cosa que interrumpiese mi creatividad. Dicho así parece una eternidad, pero estos años se han pasado en un suspiro, casi sin darme cuenta. Al principio lo hacía acorde a mi edad, llenando páginas de diarios en los que lo máximo que era capaz de expresar era la pesadez que sentía ya entonces con el mundo que me rodeaba, pero después fui imaginando más y más escenarios, más situaciones que no podían quedarse únicamente en mi cabeza.
Tras finalizar mis estudios, mudarme de ciudad y empezar a experimentar lo que era la vida adulta, escribí un libro. ¡Y no pienso decirte su título ahora mismo porque me muero de vergüenza! Guardo mucho cariño al primer libro que escribí porque logré terminarlo en un momento vital muy extraño para mí, pero justo está firmado con ese «Andrea» del que te hablé al principio, y creo que cometí demasiados errores al lanzarlo: preocuparme demasiado por lo que pensarían los demás, ser impaciente… en definitiva, le di demasiado poder a esas voces de mi cabeza que tienden a boicotearme.
No te voy a negar que deseo con mucho ímpetu volver a escribir de una manera más «profesional» pero he estado trabajando en artes gráficas durante este tiempo y eso ha impedido que le dedicase más de mí, tristemente me he dado cuenta de que necesito dormir -y a medida que cumplo años soy más consciente de ello-, pero sé que en cuanto pueda organizar y estructurar de una manera mucho más sencilla mis días, encontraré el tiempo necesario para volver a escribir activamente. ¡Hay tanto que quiero contar, hay tantas historias dentro de mi mente! Supongo que por eso he pensado que mientras tanto puedo dedicarte una carta mensual. Sí, sí, una carta virtual a modo de newsletter, pero también con la posibilidad de que llegue al buzón de tu casa con mucho más contenido.
Icarus Mail Club nace como un proyecto que me hace muchísima ilusión y al que le he puesto mucho cariño. No podía llamarle de otra manera. Icarus, o sea, Ícaro, nuestro Ícaro, el mismo que se acercó demasiado al sol, ha sido siempre un personaje que ha removido algo dentro de mí. La verdad es que entiendo que se sintiese completamente conmovido y desease volar más alto pese a las advertencias que ya tenía. Creo que siempre hay riesgos pero en cierto modo la vida está para arriesgarse, ¿no? Con cuidado de no herirse ni herir, pero siendo conscientes del camino que transitamos. Por supuesto yo no quiero ese trágico final pero siempre tiendo a la romantización… ¿y quién no romantiza la mitología griega? No me digas que tú no romantizas todo eso… Además, siempre me ha gustado mucho la estética «angélica», quita de la cabeza cualquier vínculo religioso, no es de lo que hablo, pero sí que he tendido siempre a imaginarme rodeada de ángeles hermosos que me acompañaban y peleaban junto a mí en mis peores batallas. Ya ves que tengo una gran imaginación.
Me encantaría con este mail club virtual acercarte una carta mensual sobre lo que ha sido de mí durante el mes, aunque no simplemente para hablarte de las cosas que he hecho o sentido, también para mostrarte fotografías bonitas, escribirte reseñas de libros, películas, música, ilustraciones… un poco de todo eso que me rodea. Todo esto es totalmente gratuito y lo encontrarás por aquí, por supuesto con todo mi cariño y dedicación (si voy a hacer algo quiero hacerlo bien). Si además te gustaría recibir la carta de manera física únicamente tienes que escribirme un mail a byreihmatsu@gmail.com o mandarme un mensaje privado a mi cuenta de instagram (reihmatsu).
https://www.instagram.com/reihmatsu
Espero que te interese formar parte de este pedacito de mi mundo y que si es así lo acojas con cariño y esperes mi primera carta, que llegará a finales de este mes, con mucha ilusión. Para más información puedes echar un vistazo a mi instagram, donde anunciaré cualquier aviso, cambio y nueva publicación.
Tengo mucho que contarte. Créeme.
Un abrazo enorme, nos leemos pronto.
Reihmatsu.
Deja un comentario