Llevo un montón de días sin actualizar el blog, lo siento, realmente intento sentarme frente al ordenador a hacer algo que implique «disfrutar», soltar peso de la mochila de manera útil y necesaria, pero es que entre todos mis quehaceres del día a día me resulta difícil encontrar un momento en el que hacerlo. Suena repetitivo, siempre digo mucho esto del poco tiempo libre que tengo, pero es real. Sólo soy una mujer que está tratando de vivir su vida de manera sencilla, criando a sus hijos, intentando no desmerecerse ni olvidarse de si misma como mujer, amándose y amando, cuidando del amor y la pasión, persiguiendo sus sueños, atendiendo a todo lo que puede y más, y sorteando las dificultades que como adulta funcional debe (debo) sortear -salir más o menos airosa ya es otro tema-.
Estos días han sido un poco como una montaña rusa de emociones. Tengo mis cositas, supongo que como todo el mundo, y creo que durante estos últimos meses la vorágine de ansiedad y estrés me alejó de mi misma y mis necesidades. Me encantaría decir que me ha ayudado mucho la terapia psicológica pero la verdad es que yo misma, mi esfuerzo, mis planes y mi propia conexión con lo que quiero y lo que visualizo, son las cosas que más me han ayudado. El hecho de debatir con mi propia mente es fundamental para permanecer más cuerda, para seguir aprendiendo y para replantearme las acciones que tomo, los pasos que doy y los errores que cometo. También me está sirviendo muchísimo haber vuelto a retomar de manera activa la lectura útil. Y especifico esto de lectura «útil» sin intención alguna de desmerecer ningún género, siempre he sido una fiel amiga de las novelas, del romance, de la ciencia ficción… simplemente en este punto vital en el que estoy lo que me está viniendo bien son datos, experiencias, perspectivas de vida diversas, esas lecturas que me llenan de información y de aprendizajes con los que crecer, crecer y crecer más. Supongo que eso me produce más sensación de seguridad y confort.
Entre toda esta locura emocional he intentando sentarme a clarificar mi plan de trabajo para estos meses. Sé que tengo entre manos muchos fanarts y eso es genial, lo disfruto mucho, el problema es que continúo quitándome muchas horas de sueño porque las horas dan para lo que dan. «Maternar» es en realidad mi mayor trabajo y el único no remunerado, aunque creedme que lo merecería. Sé que muchas mujeres me entendéis.


He tenido muchos sentimientos encontrados con los que tengo que vivir mientras voy corriendo a todas partes, realmente estoy la mayor parte del tiempo corriendo, ¿alguna vez habéis sentido eso? Y es que os explico un poco por encima (me encantaría profundizar más en detalles pero es que en unos días me he propuesto publicar mi primera newsletter mensual y hay mucho contenido que quiero que esté allí por lo que no quiero adelantarme ni repetirme): estoy dando pasos en mi carrera profesional a un modo bastante «sin prisa pero sin pausa», siempre he sido de las que creen que cuando trabajas como una hormiguita y te esfuerzas en tus objetivos, al final recoges el fruto de lo que te has pasado tanto tiempo cosechando. Eso es genial, un poco frustrante a veces, es cierto, pero se aprende mucho, con tiempo para equivocarse y volver a aprender, con muchas conversaciones entre medias, con vueltas al inicio, con alegrías ante sorpresas que no esperabas y son positivas… pero todo esto como os digo lo trabajo muchas veces a cachitos, mientras también tengo que seguir con toda mi vida.
Sacar adelante ferias, fanarts, invitaciones, portadas, pc, postales… ¿alguien sabe cuánto tiempo tardo en hacerlo? Más del que me gustaría, aunque seguro que menos que desde que empecé. Trabajo con mimo pero intento hacerlo también con rigor. He desperdiciado ventas que eran honestamente buenas para mí porque consideraba que ese trabajo en concreto no tenía la calidad que el cliente merecía. Quizá soy tonta pero prefiero pensar que lo que soy es fiel a mi misma. Un cliente insatisfecho es un cliente que no volverá a confiar nunca más en mí, lo que a su vez hará que más gente no me dé la oportunidad, y que no saque nada más que un poco de dinero que no valdrá para nada mañana, puesto que no volverían a llamar a mi puerta. Así que prefiero seguir respetando a mi propio trabajo y darle la forma y la vida (porque aunque suene como muy poético en cierto modo eso hago, le doy como vida, o al menos pongo parte de la mía en ello) de la manera que siento que merece. Por esa razón supongo que también me tomo mi tiempo para pasarme por aquí, espero que lo comprendáis.
Entre todo esto y más, y tal y como indica el título del post: estoy sobreviviendo. Estoy tratando de hacer más ejercicio ya que últimamente creo que no me muevo tanto como me gustaría, creo que lo de hacer las tareas de casa, ir de un lado para otro con los niños, y luego trabajar sentada, es poco para lo que me gustaría hacer. Me he empeñado un poco a modo de propósito tardío de Año Nuevo a volver a hacer deporte como hacía antes, aunque sea a sacar 30 minutos para andar o correr en la cinta, me he empeñado también en beber más agua, limitar el café a una taza -quizá tazón- al día y a poder ser cuando esté sola, para disfrutarlo más. También quiero continuar con la lectura y disfrutarla, poder analizar y reflexionar sobre cada libro leído una vez terminado y no hacerlo por obligación o tozudez mía, sólo por placer -por el precioso placer de aprender-. Quiero también llenarme más de esa sensación que me inspiran personas a las que admiro… es peculiar, pero me imagino que a todos y todas nos pasa, hay cosas que nos atraen más de los demás, que queremos mejorar de nosotros mismos y que vemos como lejanas de conseguir pero sabemos que con un poco de empeño no son tan complicadas de alcanzar. Para mí esas sensaciones son las de vivir con pasión, ser un poco como esas mujeres ya mayores que escucho en entrevistas, que leo, que conozco de manera casual… todas tienen en común su energía ante la vida, su originalidad y liderazgo. No creo que yo vaya a ser líder de nada, pero sí deseo llenarme más de ese sentimiento de «estoy disfrutando plenamente del camino y no se me está perdiendo detalle».
Vaya tela… realmente creo que sí, soy bastante intensa. Muchas gracias a las personas que formáis parte de mi vida y me aguantáis, espero estar a la altura, y espero también empezar a cagarla menos tantas veces. No pecaré de ser como Karla Sofía Gascón, asumiré errores con honestidad y madurez. Qué menos. Por eso también es importante lo de hacer tribu… esa familia que eliges y donde encuentras más que en la de sangre.
Creo que al final y tal y como suele suceder siempre que me pongo a escribir, me estoy yendo muchísimo por las ramas. Por una parte creo que eso es positivo porque significa que sentarme frente al ordenador y ponerme a soltarlo todo sin filtros hace que sea más real y que yo también proyecte quien soy y lo que siento en un medio tan distante y frío como puede ser este. Nunca se me ha dado bien no llenar de emociones lo que hago, y con lo autocrítica y exigente que soy conmigo misma, tengo que darme también ese mérito porque creo que ser emocional es algo muy bueno.
Comencé el post queriendo hablar de arte pero soy humana… una que además tiene mucho ruido en la cabeza, y además como os he dicho: en unos días publico la newsletter de febrero, será la primera porque en enero fui demasiado perezosa como para tener preparado todo el contenido necesario para llenarla, y siento que si ahora mismo me pongo a hablar de todo lo que quiero, al final se van a solapar ambas cosas y no podré hacer nada de calidad en la carta (¿veis? de verdad que quiero hacer las cosas lo mejor que puedo y sé). Os animo a suscribiros para que os llegue al mail, ya que ese es el único modo de que podáis leerla, es gratuita y tiene más pedacitos de mí:
cartasvirtualesporreihmatsu.car.blog
Recientemente he comenzado a utilizar más activamente threads, si clicáis en el icono podréis acceder a mi perfil y ver lo que allí comparto, que es más personal y directo, estoy intentando hacer una especie de diario visual con el que también estoy disfrutando mucho. Ha sido un descubrimiento muy grato el de threads porque siento que es un lugar mucho más seguro y menos tóxico de lo que actualmente es X. Por supuesto también os dejo mi instagram, el cual tenéis en el lateral derecho de la página pero que nunca está de más recordar, así no os perdéis mis ilustraciones y las pequeñas locuras made in fangirl que publico por allí vía stories.
Como siempre muchas gracias por dedicar un ratito de vuestro tiempo a pasaros por aquí, ojalá hacer sentir bien a alguien con mis letras, entretener a quien sea durante unos minutos y que de algún modo diga: «bueno, yo también estoy sobreviviendo». Creo que a partir de ahora y a no ser que tenga algo muy concreto de lo que hablar, todos mis post van a llevar como título ese «estoy sobreviviendo, capítulo 2, 3, 4, 5… 997».
Gracias.
Reih. Andrea.
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